A finales del siglo V antes de la era común, algunos filósofos distinguieron dos Afroditas separadas: Afrodita Ourania (celestial), la nacida de la espuma del mar,  y Afrodita Pandemos, que se consideraba la Afrodita «común», nacida de la unión de Zeus y Dione.

Afrodita Ourania está asociada con el amor espiritual y elevado, y Afrodita Pandemos con amor físico (deseo).

Aunque los antiguos griegos adoraban a Afrodita, se sentían incómodos con la fusión del sexo, la fertilidad y el espíritu de guerra, todo envuelto en la forma de una mujer hermosa. Para incorporar a Afrodita al panteón olímpico, los griegos la compartimentaron, suprimiendo sus atributos guerreros. Esto queda claro en la Ilíada de Homero, cuando se la ordena fuera del campo de batalla.

Las funciones principales de Afrodita en Grecia se convirtieron en la del amor, romance, sexo y la protección de los marineros.

Sin embargo, hacia el final de la Era Clásica, muchos se sentían incómodos con su sexualidad cruda, y fue recreada como Afrodita Urania, Diosa del Amor Celestial.

Por otra parte,  en la época antigua era algo habitual el sexo sagrado. Éste consistía en un ritual que implicaba un intercambio sexual, y podían ser relaciones sexuales o cualquier otra actividad sexual. Esto se hacía dentro de un contexto de culto religioso, ya fuese un rito de fertilidad, un matrimonio divino, promover paz y en algunas ciudades-estado griegas para recibir a los invitados, mensajeros, comerciantes o funcionarios.

De hecho, alrededor del año 700 antes de la era común,  en la antigua Grecia el sexo sagrado era bien conocido, sobretodo en la ciudad de Corinto con su templo de Sacerdotisas de Afrodita.

Como puedes ver, a través del arquetipo Afrodita redescubres tu parte más sensual, creativa y la sexualidad sagrada.

Afrodita está encarnada físicamente en los órganos sexuales, el orgasmo y los afrodisíacos, luego se podría activar a más profundidad este arquetipo trabajando con ello.

Por ejemplo, a nivel energético trabajando esa zona con diferentes técnicas (movimiento, meditación, estimulación…) y experimentando con afrodisíacos naturales. 

También se  asocia a la Diosa con la desnudez, los disfraces especiales, el uso astuto de los cosméticos (se conoce el uso de aceites y perfumes afrodisíacos en la antigüedad, cosa que ha llegado hasta los días actuales), y otras ayudas que están bajo el título de «las artes del amor» y siempre dentro de un contexto sano y consciente. 

La creatividad, la capacidad de disfrutar de los placeres, de reír, de jugar, de sentirte bella…todas estas cualidades van ligadas a la Diosa del Amor. ¿Cuántas parejas fracasan porque la esposa se convierte en Madre, o en “hermana” de su cónyuge? ¿Cuántas mujeres dejan de apreciar su propia belleza, cayendo en un estado de falta de autoestima y perdiendo su alegría y capacidad de disfrutar de la vida?

Sin embargo, en la parte de la sombra del arquetipo Afrodita, podemos encontrar el odio, la rivalidad, la vanidad y los  celos, que también provienen de la pasión. La pasión te puede dar fuerza para sentir tu energía vital, o bien ser autodestructiva. 

Afrodita es una diosa transformadora. Cuando Ella llega, todo cambia a través de su creatividad y pasión.

 

El arquetipo Afrodita promueve un estilo de vida estético que declara audazmente que debes llenarte de amor, donde y con quien lo desees. Pero como siempre recuerdo a mis alumnas, el amor es desde dentro y se expresa afuera. ¿Crees que una Diosa del amor podría no amarse a sí misma?

Cuando «redescubres» tu Afrodita, puedes volver a disfrutar de compartir la intimidad sin miedo, descubrir y amar tu cuerpo, disfrutar de los sentidos, etc.

Deja caer los tabús que te impiden el disfrute y las creencias acerca de tu físico, o de lo que está bien o “prohibido”. Muchas de éstas creencias lo único que hacen es que te sientas mal contigo misma, así que lo mejor es trabajar en ello, tomando conciencia y cambiando dichas creencias, y puedes hacerlo a través de este arquetipo.

La Diosa Afrodita hoy en día aún se honra como patrona de los marineros y gentes del mar, y también de las  personas que practican Magia sexual y sexualidad sagrada, ¿quieres honrarla tú? Llena de belleza tu vida y tu interior.

Como a tantas otras mujeres, puede que la monotonía y el estrés de la vida diaria haya desplazado tu parte Afrodita sin que te des cuenta. Por ello te propongo una hermosa experiencia para que Afrodita habite dentro de tí, con conocimientos antiguos y actuales, prácticas, rituales…teniendo como centro a esta hermosa Diosa.

 

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