Celebrar los ciclos naturales como el equinoccio de otoño, es una forma maravillosa de conectar con la naturaleza, y al mismo tiempo, con las energías de cada época del año.

Recuerdo que fue una de las primeras cosas que hice cuando me acerqué a este maravilloso mundo de interiorizar aquello que pasa en la Naturaleza en mí, y el resultado fue que aprendí a estar en armonía con lo que sucede en el momento, lo cual te llena de paz y te ayuda a comprender muchas cosas acerca de ti.

No dejamos de ser cíclicas. En concreto, las mujeres tenemos nuestro ciclo menstrual. Pero este ciclo también se ve reflejado en el del año.

Se acerca el equinoccio de otoño. El otoño es la transición entre la etapa estival, con toda su exuberancia, y el invierno, época de recogimiento.

Hay quien en esta parte del año siente melancolía. En muchas ocasiones esto viene provocado por la disminución de horas de sol. Ahí se ve muy claro cómo nos afectan estos cambios.

El otoño a veces es una etapa mal entendida, ya que en ocasiones puede que no entiendas qué pasa con tu cuerpo, te sientes desconectad@. Quizá necesites frenar un poco, precisamente porque hay menos horas de luz y no puedes seguir el ritmo del verano o acabarás agotad@ en seguida. Y ello no ayuda en el crecimiento.

Es momento de introspección, comienza la bajada al Inframundo, a la oscuridad (ya hablaremos de éste concepto también mal entendido en otro momento), necesaria para limpiar,  prepararte para la siguiente etapa, para comenzar a ahorrar energía de cara al invierno.  No vale la pena sentirse culpable por bajar el ritmo, sino comprender que al igual que en la Naturaleza sucede, así debe ser para mantener en forma tu salud emocional y física.

Como decía, algo maravilloso para re-conectar con ésas energías cambiantes del año, es hacer tu propia celebración de cada una de ellas.

Por ejemplo, sal al bosque. Observa el cambio de color en los árboles. Recoge hojas secas. Si tienes hijos, pueden participar en tu celebración, les encanta! Y además les estás ayudando a comprender y respetar desde pequeños los ciclos.

Cocina algo con productos de estación y luego cómelo consciente de lo que representa. Por ejemplo, un bizcocho con calabaza…tu familia estará encantada de celebrar contigo!

Haz limpieza: como decía anteriormente, es época de comenzar a dejar atrás aquello que ya no sirve. Y esto se aplica en lo físico y lo energético. Regala la ropa que ya no vayas a usar, o muebles, libros, etc.

Puedes hacer un pequeño recordatorio en casa de la estación del año que transitamos. Yo recuerdo que tenía un centro hecho con un frutero plano, hojas secas y piñas que había recogido con mi hijo, fruta de temporada…sé creativ@! Justo el día del equinoccio, puedes encender una vela con algún color representativo de la estación.

¿Por qué le llamo a estas actividades “celebración”? Pues porque si lo tomas así, haces de cada pequeña cosa de tu vida algo divertido, lo vives con alegría, y esto es muy importante para el desarrollo personal y sentirte en armonía.

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