El miedo paraliza. Ésta es la verdad. Lo que pasa es que el miedo está mal entendido. Y podemos superar el miedo.

Siempre vas a encontrar obstáculos en tu camino, y entonces es cuando llega el miedo: miedo de no poder avanzar, miedo de no “dar la talla”, miedo de perder algo…

Sin embargo, el miedo es necesario, es una señal. Si no hubiera miedo, seguramente ya te habrían atropellado por la calle, habrías caído por un barranco, o vete a saber qué más cosas. ¿Lo ves?

El miedo te advierte de algo. Y va a ser una constante en tu vida. Sólo debes aprender a escucharlo sin que te paralice.

El problema es que nadie te ha explicado qué hacer para superar el miedo. Como no has aprendido a escucharlo y entender su función, no sabes qué te señala  ni qué puedes hacer para solucionarlo. En este caso se convierte en miedo disfuncional, porque te angustia, inhibe, desorganiza y bloquea.

Puede que trates de suprimir el miedo como puedas, ya que en nuestra cultura en muchas ocasiones se enseña que sentir miedo es señal de cobardía. Con este panorama, el miedo crece y se transforma en ataque de pánico paralizante, o en miedo encapsulado alrededor de un tema, llamado fobia.

El miedo  indica un problema que hay que resolver, pero él no es el problema en sí, sino la señal que  indica que debemos (o deberás) resolver algo. Lo malo es que, como no ves el miedo como una señal, sino que te juzgas en torno a él,  acabamos diciendote que eres cobardes, lo cual aún lo agrava más.

Nos dicen que no hagamos caso del miedo, que no tengamos miedo, pero así no desaparece, al contrario, se hace más fuerte y es cuando acaba paralizando.

En cambio, si aceptas que si, hay un miedo, pero confías en que tienes los recursos necesarios para afrontar el problema que éste te señala, o que los buscarás en su defecto, el miedo empequeñece y ya empieza a ser menos problemático.

El miedo, en este caso, se puede convertir en un aliado, si aprendes a escucharlo y respetarlo. Te hará preguntarte qué herramientas necesitas para solucionar un problema. Y si empezamos a vivir los miedos desde el diálogo interior, aprendiendo de ellos, te hará más fuerte.

Yolanda Benages.

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *